ECUADOR
Mujeres rurales de los Andes comparten saberes y experiencias para fortalecer la resiliencia frente al cambio climático
Durante tres días, más de cien mujeres de Ecuador, Perú y Bolivia, junto con representantes de instituciones públicas, cooperación internacional y academia, participaron en un encuentro regional que puso en valor sus aportes a la agricultura familiar, la conservación de la agrobiodiversidad y la seguridad alimentaria. La jornada concluyó con la presentación del Manifiesto de las Mujeres Rurales.
Quito, Ecuador, 16 de octubre de 2026. Los saberes que se transmiten de generación en generación, las semillas que conservan la diversidad de los territorios y las prácticas que sostienen la producción de alimentos fueron protagonistas del encuentro regional Mujeres Rurales Tejiendo Resiliencia: Saberes y Sabores frente al Cambio Climático, realizado del 14 al 16 de octubre en Quito, Ecuador.
El espacio reunió a más de cien mujeres rurales de Ecuador, Perú y Bolivia, entre jóvenes y lideresas campesinas, indígenas, amazónicas, montubias y afrodescendientes, para compartir experiencias, reconocer sus contribuciones a los sistemas alimentarios andinos y fortalecer alianzas frente a los desafíos del cambio climático.
A lo largo de tres días de intensas jornadas, el encuentro combinó experiencias gastronómicas, diálogos regionales, expresiones culturales y espacios de trabajo colaborativo para conectar los conocimientos de las mujeres con oportunidades de acción conjunta.
Organizado por el proyecto Andes Resilientes al Cambio Climático y aliados como el Viceministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ecuador, el encuentro se desarrolló en el marco del Año Internacional de la Mujer Agricultora, el Día Internacional de las Mujeres Rurales y el Día Mundial de la Alimentación.
La diversidad alimentaria como expresión de la resiliencia
La primera jornada comenzó en el Instituto Superior Universitario Yavirac con la experiencia gastronómica Así sabe mi Sierra, en la que representantes de la estrategia de Patrimonio Alimentario Regional (PAR) compartieron preparaciones tradicionales de sus territorios. A través de una cocina en vivo, una degustación y un conversatorio con especialistas, chefs y gastrónomos, se exploraron los vínculos entre alimentación, identidad, memoria e innovación, así como el papel de las mujeres en la transmisión de las tradiciones culinarias.
La actividad puso de relieve que detrás de cada plato existen sistemas productivos, semillas, conocimientos y prácticas que forman parte del patrimonio alimentario de las comunidades. Por ello, conservar la diversidad de las cocinas implica también valorar la agrobiodiversidad y a las familias que la mantienen viva.
La jornada continuó con el inicio formal del encuentro, a través del diálogo Tejiendo redes para una agricultura familiar campesina resiliente, que permitió intercambiar experiencias de lideresas de Ecuador, Perú y Bolivia vinculadas con la agroecología, la conservación de la agrobiodiversidad, la organización comunitaria y las oportunidades para fortalecer la agricultura familiar y los sistemas productivos.
Mujeres que sostienen los Andes con saberes, semillas y futuro
El 15 de octubre, en el marco del Día Internacional de las Mujeres Rurales, la ceremonia Chakana Viva de las Mujeres de los Andes reunió simbólicamente a las participantes alrededor de productos representativos de sus territorios. Semillas, frutos, granos y otros elementos dieron forma a una ofrenda colectiva organizada en torno a cuatro ejes: raíces, saberes, resiliencia y futuro.
Durante el conversatorio regional Mi territorio en una ofrenda, mujeres de los tres países compartieron sus experiencias, desafíos y aprendizajes, poniendo en valor sus conocimientos sobre producción, conservación de semillas, biodiversidad y alimentación. La jornada incluyó también un reconocimiento a mujeres rurales por parte de los ministerios de los países participantes y un espacio de intercambio para identificar posibles alianzas entre organizaciones y territorios.
Las reflexiones evidenciaron tanto las capacidades que las mujeres despliegan para sostener sus sistemas productivos como las barreras que aún enfrentan para acceder a financiamiento, mercados, asistencia técnica y espacios de decisión.
Por la tarde, una minga regional y mesas de trabajo colaborativo permitieron profundizar en estas brechas y recoger propuestas relacionadas con las mujeres rurales, la institucionalidad y las alianzas de cooperación. El objetivo fue llevar las experiencias y demandas compartidas hacia una agenda de acciones conjuntas.
Del intercambio regional a los compromisos compartidos
La tercera jornada, el 16 de octubre, coincidió con el Día Mundial de la Alimentación y estuvo dedicada a consolidar los aportes recogidos durante el encuentro. Las participantes retomaron el trabajo colaborativo para precisar propuestas orientadas a responder a los desafíos identificados en sus territorios.
El proceso culminó con la lectura del Manifiesto de las Mujeres Rurales, elaborado colectivamente por representantes de Ecuador, Perú y Bolivia. El documento recoge las voces, prioridades y compromisos de las participantes, y plantea una ruta de trabajo para fortalecer el liderazgo de las mujeres rurales, la conservación de semillas nativas, sus capacidades económicas y las oportunidades para las nuevas generaciones en el campo.
La presentación del manifiesto marcó el cierre de tres días de diálogo e intercambio, pero también abrió una nueva etapa de articulación. Andes Resilientes acompañará el seguimiento de las acciones priorizadas, en coordinación con las mujeres rurales y las organizaciones pertinentes de cada país, con hitos de revisión previstos para marzo y mayo de 2027.
Fortalecer la agricultura familiar desde los territorios
El encuentro reafirmó la importancia de reconocer a las mujeres rurales como protagonistas de la adaptación al cambio climático y del desarrollo de los territorios andinos. Sus conocimientos, prácticas productivas y capacidades organizativas contribuyen a sostener la biodiversidad, preservar el patrimonio alimentario y fortalecer la seguridad alimentaria de las comunidades.
Desde Andes Resilientes al Cambio Climático, este intercambio regional forma parte de los esfuerzos por fortalecer la resiliencia de la agricultura familiar andina en Ecuador, Perú y Bolivia, promoviendo la gestión de conocimientos, el intercambio de innovaciones y la articulación entre actores públicos, organizaciones, cooperación y otros aliados.
La experiencia deja un mensaje compartido: fortalecer la resiliencia de los Andes requiere escuchar a quienes cuidan la tierra, el agua y las semillas, reconocer sus aportes y generar oportunidades para que sus conocimientos y propuestas se traduzcan en acciones concretas.
Porque la resiliencia de los Andes también se teje con los saberes, el liderazgo y las alianzas de las mujeres rurales.
Sobre Andes Resilientes al Cambio Climático
Andes Resilientes al Cambio Climático es una iniciativa del Hub Regional Lima de la Cooperación Ambiental y Humanitaria de Suiza, implementado por el consorcio Helvetas–Fundación Avina en Ecuador, Perú y Bolivia. Su objetivo es fortalecer la resiliencia de la agricultura familiar andina frente al cambio climático, promoviendo mejores condiciones de acceso a bienes y servicios, productividad y seguridad alimentaria, así como el intercambio regional de conocimientos, innovaciones y experiencias.









