BOLIVIA
Agricultura familiar andina fortalece su conexión con nuevos mercados y genera Bs 500 mil en oportunidades comerciales
La rueda de negocios “Conecta Productiva” y la feria “Bolivia Produce” forman parte de un proceso de articulación con el sector privado que busca mejorar los canales de comercialización, generar mayores oportunidades de ingreso para las familias productoras y fortalecer su resiliencia frente al cambio climático.
40 productores y 19 empresas compradoras participaron en 238 citas de negocio, de las cuales 185 culminaron en acuerdos e intenciones comerciales. La iniciativa busca acercar la agricultura familiar a nuevos mercados y generar condiciones para relaciones comerciales sostenibles.
El viernes 21 de agosto de 2026, se desarrolló en la ciudad de La Paz la Rueda de Negocios “Conecta Productiva”, una iniciativa promovida por el Proyecto Regional Andes Resilientes al Cambio Climático de Helvetas, en coordinación con el Ministerio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua (MPSMAyA), el Banco de Desarrollo Productivo (BDP) y el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz.
La actividad tuvo como propósito facilitar la generación de acuerdos comerciales directos y sostenibles entre productores de la agricultura familiar y actores del sector privado, promoviendo la valorización del patrimonio alimentario regional, el fortalecimiento de circuitos gastronómicos territoriales y la consolidación de la soberanía alimentaria en Bolivia.
La jornada puso en el centro un desafío clave para la agricultura familiar andina: producir alimentos de manera sostenible y resiliente frente a los riesgos climáticos, pero también contar con mejores oportunidades para acceder a mercados, generar ingresos y fortalecer sus medios de vida.
Conectar la producción familiar con nuevos mercados
Durante el acto inaugural, el viceministro de Desarrollo Agropecuario y Agroforestal, Karel Rivero, destacó la importancia de avanzar hacia unidades productivas familiares con mayores capacidades de gestión y sostenibilidad económica.
La autoridad también resaltó que el fortalecimiento de la soberanía alimentaria requiere complementar el esfuerzo de las familias productoras con acceso a financiamiento, asistencia técnica y mecanismos de aseguramiento, elementos que permiten reducir su vulnerabilidad frente a los efectos del cambio climático. Asimismo, destacó la importancia de promover el consumo de productos nacionales como una vía para dinamizar la economía y respaldar a los productores del país.
Desde Andes Resilientes, la articulación comercial forma parte de una mirada integral sobre la resiliencia de la agricultura familiar. No basta con fortalecer las capacidades productivas: es necesario generar condiciones para que los productos lleguen al mercado, encuentren compradores y se traduzcan en mejores oportunidades económicas para las familias.
En esa línea, Osvaldo Limachi, coordinador del Proyecto Regional Andes Resilientes en Bolivia, destacó la importancia de construir vínculos comerciales sostenibles entre productores y compradores, articulando la producción familiar resiliente —basada en prácticas de manejo ecológico— con una ruta gastronómica que contribuya a poner en valor el Patrimonio Alimentario Regional.
“Debemos lograr que una unidad productiva de subsistencia evolucione hacia un emprendimiento con visión empresarial”.
Karel Rivero, Viceministro de Desarrollo Agropecuario y Agroforestal.






238 encuentros para abrir nuevas oportunidades
La rueda de negocios se desarrolló mediante una plataforma tecnológica especializada que facilitó reuniones individuales entre productores y potenciales compradores. En promedio, cada productor sostuvo siete encuentros comerciales orientados a identificar oportunidades para ventas piloto, acuerdos de provisión continua y relaciones comerciales de largo plazo.
La iniciativa convocó a productores de las comunidades de Hampaturi, Chinchaya y Zongo, del municipio de La Paz, así como de Achocalla, Palca, Escoma, Achacachi, Guaqui, Pucarani, Luribay, Sapahaqui, Yaco, Cairoma, Coripata y Caranavi, en el departamento de La Paz. También participaron productores de la comunidad de Huayna Pasto Grande, del departamento de Oruro.
Del lado de la demanda participaron representantes de restaurantes, supermercados, tiendas especializadas, servicios de catering, compradores institucionales y otros actores del mercado.
Entre ellos estuvieron Restaurante Tentaciones, Restaurante Mi Chola, Wist’upiku, Sillpichs, Eleven Eleven SRL, La Auténtica Burgers, Legends Sport Bar & Grill, Gastronomía y Negocios Ltda., Catering Novajayu, SKBCHS, Roberto Sierra Espíritu, Las Tres Escobas, Frenaysa, Zumarket, Hipermaxi S.A., Café Vida La Paz y EMAPA.
Al cierre de la jornada se registró la participación de 40 productores y 19 empresas compradoras, que concretaron 238 citas de negocios. De ellas, 185 culminaron con acuerdos e intenciones comerciales, representando oportunidades de negocio valorizadas en aproximadamente Bs 500.000.
Los principales montos registrados corresponden a:
- Café y derivados: Bs 208.638, principalmente a través de la participación de productores de Caranavi y Coroico.
- Tubérculos y raíces: Bs 127.082.
- Hortalizas y verduras: Bs 99.003.
- Otros productos agroalimentarios: Bs 42.260.
Más allá del monto alcanzado, estos resultados representan nuevas conexiones entre quienes producen alimentos y quienes los demandan, abriendo posibilidades para que la agricultura familiar participe en mercados con mayores oportunidades y condiciones comerciales más favorables.
Comercialización y financiamiento: piezas de una misma ruta
La articulación comercial fue acompañada por la participación del Banco de Desarrollo Productivo (BDP), que brindó información sobre alternativas de financiamiento y oportunidades para fortalecer capacidades en gestión de costos, planificación empresarial y negociación comercial.
Esta conexión entre producción, comercialización y financiamiento resulta estratégica para avanzar hacia una agricultura familiar con mayores capacidades para enfrentar un contexto marcado por los efectos del cambio climático, las transformaciones de los mercados y otros factores que afectan sus ingresos y medios de vida.
Para Vicky Poma, integrante del grupo de mujeres productoras de semillas orgánicas y hortalizas de Hampaturi, la experiencia permitió reconocer nuevas posibilidades para la producción familiar y valorar el acompañamiento recibido durante el proceso de preparación y articulación comercial.
Del encuentro comercial al negocio concreto
“Conecta Productiva” constituye la primera de dos ruedas de negocios previstas por el Proyecto Regional Andes Resilientes al Cambio Climático en Bolivia. Una segunda edición se desarrollará próximamente en la ciudad de Cochabamba, ampliando el alcance de esta estrategia hacia otros pilotos promovidos por el proyecto.
Pero el proceso no termina con el encuentro entre productores y compradores. Como parte de la estrategia, se realizará un seguimiento posterior a los acuerdos alcanzados, buscando facilitar la concreción de ventas, pedidos piloto, contratos de provisión y relaciones comerciales sostenibles.
Este acompañamiento es clave para convertir las intenciones comerciales en vínculos de mercado duraderos, capaces de generar beneficios concretos para las familias productoras.
A esta estrategia se sumó la feria “Bolivia Produce”, organizada por el Ministerio los días 22 y 23 de agosto en la Plaza Gualberto Villarroel de La Paz. El espacio reunió a alrededor de 100 productores que ofrecieron alimentos frescos y de calidad directamente al consumidor, contribuyendo a reducir intermediarios y fortalecer los ingresos de las familias productoras.
Hacia sistemas agroalimentarios más resilientes
La experiencia de “Conecta Productiva” muestra que la resiliencia de la agricultura familiar también se construye en los mercados. Contar con capacidades productivas y prácticas que permitan enfrentar los riesgos climáticos es fundamental, pero también lo es generar condiciones para que las familias puedan comercializar su producción, diversificar sus ingresos y establecer relaciones económicas más sostenibles.
Desde esta perspectiva, Andes Resilientes busca fortalecer una agricultura familiar capaz de producir, adaptarse, innovar y conectarse con nuevos mercados, contribuyendo al mismo tiempo a la conservación y valorización del patrimonio alimentario regional.
La articulación entre productores, empresas, instituciones públicas y entidades financieras abre así una ruta para avanzar hacia sistemas agroalimentarios locales más inclusivos, sostenibles y resilientes, donde fortalecer a quienes producen los alimentos también significa fortalecer las economías y territorios andinos.









